Las anomalías dentales influyen en el crecimiento facial

En Clínica Dental Infantil Navarro Soto somos especialistas en odontopediatría y ortodoncia infantil. Contamos con una gran experiencia en los tratamientos de ortodoncia y el estudio, prevención y corrección de las irregularidades dentales durante los primeros años de vida.

A lo largo de nuestra trayectoria, hemos podido ver en multitud de ocasiones como las irregularidades dentales afectan directamente el crecimiento facial del niño. Aunque el desarrollo de la cara viene predeterminado por la genética, hay factores que influyen en su crecimiento y no, precisamente, de forma positiva.

Partamos de la base de que un niño debería crecer teniendo la boca cerrada la mayor parte del tiempo, sobre todo mientras duerme. Cuando no es así, la cara tiende a alargarse y estrecharse de forma progresiva, alejándose de la imagen perfecta genéticamente programada.

Una respiración insuficiente una masticación incómoda o asimétrica pueden llevar a un niño a tener la boca abierta. Estas circunstancias pueden contribuir al alargamiento facial y a agravar otros problemas dentales de la mandíbula inferior, provocando situaciones como la mordida abierta, cruzada o cubierta en las que la mordida es irregular.

Para evitar estas situaciones es necesario llevar a cabo una intervención temprana, tratando al niño con ortodoncia, tan pronto como sea posible, para evitar que los problemas empeoren y su tratamiento sea más largo y complicado.

En nuestra clínica dental recomendamos que los niños empiecen a venir a partir de los 3 años de edad, lo que nos permitirá detectar en una primera fase cualquier alteración en la masticación o en la posición de los dientes, evitando así que pueda alterarse el desarrollo de la cara del niño.

Las 6 dudas más frecuentes cuando tu hijo tiene miedo al dentista

La odontofobia afecta a millones de personas independientemente de la edad. No obstante, el miedo al dentista es más común en los niños debido a que no disponen de una serie de herramientas y conductas aprendidas con el tiempo. En la mayoría de los casos los padres no saben cómo reaccionar ante una situación así y por eso vamos a despejar las dudas más comunes:


  • ¿Cómo convencer a un niño con miedo para que vaya al dentista? 

En primer lugar sería importante entender de dónde viene el miedo, si es porque el niño ya ha tenido alguna experiencia traumática o si es porque se ha ido construyendo una imagen mental negativa a través de lo que ha oído, visto o leído. En muchos casos el miedo aparece por “contagio familiar”. Los niños observan con mucha atención la actitud con la que los padres o sus hermanos van al dentista y hablan de él, y por eso es determinante hablarles con serenidad, escucharles y tranquilizarles.

  • ¿Conviene avisarle de que vamos a ir a la consulta para que se vaya mentalizando o es mejor no decirle nada hasta llegar a la clínica? 

Es muy importante avisarle y hablarle con tiempo; explicarle quién es el dentista y por qué hay que ir a su consulta. Hablarle con entusiasmo y siempre en positivo es fundamental para que la actitud del niño sea también positiva y receptiva.

  • ¿Qué podemos decirle a un niño con miedo al dentista? 

Hay que hablarle de la figura del dentista como un médico amigo que se preocupa por su salud dental y que hará todo lo posible para que tenga unos dientes sanos y fuertes. Revisará con herramientas muy especiales nuestros dientes y si con un espejito ve que hay alguno que no está bien, nos lo curará.

  • ¿Qué podemos hacer en la sala de espera para que esté más tranquilo? 

Durante la espera el niño puede entretenerse con sus juguetes traídos de casa o se le puede dar de pintar o leer, avisándole que cuando salgan a llamarle va a dejar de jugar durante un momento. Previamente nos habremos ocupado de mentalizarle y explicarle dónde va a ir y cuándo. En algunas consultas, además, hay posibilidad de jugar o entretenerse con algo relacionado con los dientes para reforzar en positivo su actitud.

Un espacio decorado y adaptado para ellos les resultará más acogedor y familiar. Una buena predisposición hacia los niños, paciencia para escucharles y un margen de tiempo para tranquilizarles son algunos de los aspectos necesarios para conectar con ellos y hacer que se sientan tranquilos y seguros.

  • ¿Es bueno premiarle si se porta bien en la visita? 

El mejor premio para el niño es alabar su actitud colaborativa y reforzar su capacidad de superar el miedo cada vez más. Las palabras de los padres y del dentista durante la visita, y su consideración hacia él, alimentan con el tiempo su decisión a vencer el miedo. La decisión de darle un premio corresponde a cada padre, aunque estaría bien no usarlo únicamente como “chantaje”, pues esto puede crear en el niño una reacción de desconfianza y resistencia.

9 consejos para evitar la sensibilidad dental

La sensibilidad dental puede llegar a ser muy molesta para quien la padece, sobre todo para los más pequeños. Esta sensación sucede al tomar algo muy frío, caliente e incluso ácido, y puede alterar en gran medida la calidad de vida del que la sufre. Para prevenir los síntomas, toma nota de estos nueve consejos.

  1. Recomendamos cepillarse los dientes con un cepillo suave para prevenir la abrasión del esmalte y la retracción de encías.
  2. Hay que evitar en la medida de lo posible alimentos ácidos que pueden desgastar el esmalte del diente, como zumos de frutas, refrescos, aliños de ensaladas con vinagre, etc..
  3. Evitar los cambios bruscos de temperatura en las comidas y bebidas.
  4. Utilizar dentífricos y enjuagues bucales especialmente diseñados para ayudar a reducir la sensibilidad dental. Además de aliviar las molestias de los dientes, ayudan a reforzar el esmalte.
  5. Evaluar la posibilidad de aplicar un barniz de flúor para proteger la dentadura. Este método reduce la sensibilidad temporalmente, además de fortalecer los dientes.
  6. En el caso de la sensibilidad provocada por el bruxismo, el tratamiento más efectivo es utilizar una férula nocturna durante las horas de sueño que proteja los dientes del contacto.
  7. Evitar utilizar los dientes para abrir o cortar objetos, así como morder lápices, uñas, palillos, etc.
  8. En invierno hay que abrigar siempre bien la zona de la garganta, mantener la boca cerrada mientras paseamos o cubrirla con la bufanda para evitar que el aire frío contacte con los dientes.
  9. Si las molestias continúan y se acentúan, es importante acudir al dentista para descartar problemas más graves que puedan derivar en afecciones bucales severas.

La importancia del cuidado dental pediátrico

La mayoría de nosotros no somos del todo conscientes de la importancia que tiene la salud dental, y menos cuando ésta afecta a nuestros pequeños. Se nos olvida que una mala salud bucal puede causar dificultades a la salud en general. Normalmente, empezamos a prestar atención a este tema cuando los niños tienen los dientes definitivos. No obstante, los problemas bucodentales, como la caries, empiezan a gestarse mucho antes.

Con el objetivo de sensibilizar e informar sobre este tema, la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP) junto con  Orbit pro y la comunidad de blogs de maternidad y paternidad Madresfera han elaborado el “Manual Boquiabiertos: Prevención y buenos hábitos en la higiene bucal de los más pequeños”. Se trata de un documento elaborado a raíz del primer encuentro multidisciplinar de pediatras, odontopediatras, higienistas dentales y padres que tuvo lugar el pasado mes de junio en Madrid.

Según la presidenta de la SEOP, “los padres aún no están suficientemente concienciados con la salud bucal de sus hijos y no son conscientes de la repercusión que la salud de los dientes de leche va a tener en relación con la salud bucodental futura”. Los datos confirman este mensajes. Pues, en la última década ha aumentado de forma considerable la incidencia de la caries entre los más pequeños. Según las últimas encuestas de salud oral en preescolares en España, un 17% de los niños de tres años tienen caries, cifra que aumenta hasta el 26% a los cuatro años y se dispara hasta más del 36% entre los cinco y seis años.

Flúor dental

El flúor o fluoruro es un elemento natural imprescindible para la salud dental. Sus funciones son tan importantes como el fortalecimiento de los dientes y huesos, y la prevención de la caries. Se encuentra presente en muchos alimentos, como por ejemplo en el pescado azul, la col, las espinacas, el trigo, el  arroz, la uva, etc., aunque en cantidades muy pequeñas. También lo podemos encontrar en la mayoría de los dentífricos y en muchas aguas potables.

El flúor se puede ingerir o aplicar de distintas maneras:

  • Se puede tomar de forma diaria a través de alimentos y el agua potable; conocido mejor como el flúor sistémico.
  • Utilizando pastas dentífricas y colutorios con alto contenido en este mineral. Son productos muy eficaces para la remineralización del esmalte.
  • Aplicación profesional en el dentista, como por ejemplo en el caso del flúor tópico. Se trata de tratamientos con geles, espumas o esmaltes aplicados directamente a la superficie dental y absorbidos por ésta.

Según los recientes estudios, el efecto local del flúor (flúor tópico), directamente sobre el diente, es el que realmente previene las caries, y que el flúor sistémico, ingerido y que llega al diente a través de la sangre, es realmente importante sólo antes de que erupcione el diente y  cuando se está mineralizando dentro del hueso.

Las aplicación tópicas se recomiendan sobre todo a los niños de riesgo y que presentan características como las siguientes:

  • los que tienen caries activas
  • los que tienen malformaciones de la boca
  •  los que llevan ortodoncia fija (brackets)
  • niños con deficiencias mentales que tienen limitaciones en su higiene
  • niños con especial riesgo debido a enfermedades o procesos de salud importantes (enfermos del corazón, problemas de inmunidad o hemofilia, por ejemplo).

Los demás niños, los que no se consideran de riesgo para caries, pueden aplicar flúor en el dentífrico y, si son mayores (a partir de los 6-7 años), también pueden hacer enjuagues diarios o semanales.

No dudes en contactar con nosotros si tienes cualquier pregunta relativa a este tema.

Pastas dentífricas infantiles

Una de las dudas más frecuentes que tienen los padres es qué pasta de dientes deben utilizar sus hijos. Actualmente podemos encontrar una gran variedad de pastas dentífricas infantiles en el mercado, pero ¿qué hay que tener en cuenta a la hora de elegir la adecuada?

En primer lugar hemos de diferenciar las pastas fluoradas y las no fluoradas. Las primeras siempre marcarán la cantidad de flúor que poseen y lo reflejarán en partes por millón (PPM). Este elemento es indispensable si queremos prevenir la caries. No obstante, si se traga demasiado flúor durante el período de formación del diente puede alterarse el esmalte y pueden aparecer manchas, lo que se conoce como “fluorosis”. Por ello, el uso del flúor en niños pequeños tiene unas recomendaciones dentro de unos límites de seguridad.

La Asociación Española de Pediatría recomienda hasta los seis años utilizar pastas dentífricas infantiles, específicas para niños, ya que contienen flúor en menor cantidad. Las recomendaciones de la AEP sobre el cepillado y la edad de los niños son:

– Entre 6 meses y 2 años, dos veces al día con una cantidad pequeña de pasta dental infantil (con 500 ppm de flúor), como una pintada sobre el cepillo.

– Entre 2 y 6 años, dos veces al día con una pasta de dientes con entre 1.000 y 1.450 ppm de flúor y la cantidad similar a un guisante.

– A partir de los 6 años, dos veces al día con una pasta normal de adultos (con 1.450 ppm) y la cantidad de uno a dos centímetros sobre el cepillo.

Cepillarse los dientes con una pasta fluorada es el método ideal para prevenir la aparición de caries, puesto que es económico, fácil, práctico y culturalmente aprobado. Sin embargo, es importante recordar que la caries es una enfermedad multifactorial y depende de más factores aparte del cepillado correcto, como sería el consumo de azúcares, la salud oral de la familia, etc. Por lo tanto, sería muy conveniente asociarlo a una dieta sana, visitas al dentista regulares, uso de flúor tópico y sellados.

Brackets autoligables

Actualmente la ortodoncia es una de las principales preocupaciones de salud, y con razón. Según los estudios realizados por la Fundación Dental Española y el Consejo de Dentistas de España, el malposicionamiento dentaría es una de las afecciones dentales más habituales en niños. La principal solución para estas alteraciones son los barckets. Su uso se ha normalizado tanto que para los niños ya forma parte de un asunto habitual de la infancia.

La última tecnología en los tratamientos ortodóncicos son los brackets autoligables. Mientras que los brackets convencionales necesitan unas ligaduras metálicas o elásticas para unir el arco a los brackets, los autoligables llevan una pequeña compuerta en la parte frontal que sujeta al arco.

En la ortodoncia convencional los anillos elastoméricos pierden su fuerza, cambian de color y retienen muchos alimentos y placa bacteriana, por lo que hay que cambiarlos a menudo. Además, generan mucha fricción, lo que obliga a realizar fuerzas más intensas para mover los dientes, generando molestias o sensación de presión en los pacientes.

¿Qué ventajas nos ofrecen los brackets autoligables?

  • En la gran mayoría de los casos no hay necesidad de extracción de piezas dentales.
  • El tratamiento es mucho más cómodo y agradable ya que el sistema evita que el aparato ejerza fuerzas excesivas y ocasione molestias.
  • En combinación con arcos de última tecnología ejercen la fuerza óptima que necesitan los dientes para moverse de una forma mucho más eficiente, es decir, de un modo rápido y fisiológico.
  • El tiempo de tratamiento es significativamente más corto.
  • Las revisiones son menos numerosas.
  • Las visitas son más cortas en comparación con los sistemas clásicos de brackets.
  • Aparte de producir una mejoría a nivel dentario, el tratamiento también favorece la belleza del rostro, al dar más soporte a los tejidos blandos del tercio inferior de la cara de una forma natural.

Un pequeño resumen del Dental Congress of the Caribbean (vídeo)

¡Por fin tenemos un pequeño resumen de la convención anual Dental Congress of the Caribbean 2016!

El evento fue organizada por El Colegio de Cirujanos Dentistas de Puerto Rico y tuvo lugar del 18 al 20 de febrero en el moderno y espectacular Centro de Convenciones de la ciudad capital de San Juan. Uno de los invitados especiales fue nuestro doctor José Navarro Soto que dio una conferencia en torno a las “Reconstrucciones coronarias en odontopediatria”. He aquí un pequeño vídeo sobre su intervención. Esperamos que os guste.

Higiene bucal en niños que llevan brackets

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Tal y como lo venimos diciendo desde siempre, la higiene bucal es vital para la salud dental de los niños. Resulta indispensable para prevenir el desarrollo de enfermedades de la cavidad oral. El buen cuidado de la boca se hace aún más imprescindible para los que llevan brackets o algún otro aparato dental.

Derivado de una mala higiene, muchos de estos pacientes se ven afectados por caries, enfermedades periodontales o mal aliento. Para prevenir, no basta sólo con el cepillado normal. A la par con su tratamiento, deberían contar con un kit especial que incluya un cepillo dental convencional, uno interdental (más pequeño diseñado para retirar la acumulación de residuos entre los brackets), hilo dental y enjuague bucal libre de alcohol. No es necesario utilizar una pasta dental especial, pero sí que es importante realizar el lavado cada vez que se ingieren alimentos.

Es muy importante, previo a la colocación de este tipo de aparatos, verificar que el niño no tenga sarro, ni algún diente afectado por caries. Si en el transcurso del tratamiento llegara a presentarse, habría que atender de inmediato la incidencia. Además, bajo este tratamiento es necesario acudir a citas médicas mensuales para verificar el progreso y detectar posibles anomalías.

Los niños durante el proceso correctivo deberían evitar el consumo de alimentos duros debido a que pueden despegar piezas del aparato; así como el consumo de alimentos de composición gomosa como las chuches, chicles, etc. dado que pueden acumular residuos entre el diente y la pieza metálica con más facilidad. Además, deberíamos impedir a que muerdan lápices ya que podrían fracturar el aparato. Al concluir el tratamiento, y una vez retirados los brackets, es necesario llevar a cabo una limpieza dental profesional para retirar residuos de resina y devolver la cavidad oral a un estado óptimo.

Para cualquier duda que tengáis respecto a este tipo de tratamientos, no dudéis en acudir a nuestra clínica donde os podemos ayudar.

Dentición del bebé

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El período de dentición (la salida de los dientes de leche) puede ser un período frustrante, tanto para el bebé como para los padres. Saber cuál es el proceso y cómo hacerlo un poco menos doloroso le puede ser de gran ayuda. Lo primero que hemos de tener en cuenta es la variabilidad en la aparición de los dientes. No todos los niños son iguales y no en todos aparecen los dientes a la misma edad. 

La dentadura infantil completa se compone de 20 piezas que irán apareciendo paulatinamente en siguiente orden:
Incisivos (palas) centrales: entre 6-9 meses
Incisivos (palas) laterales: entre 8-12 meses
Caninos (colmillos): entre 16-20 meses
Primer molar: entre 12-16 meses
Segundo molar: entre 20-30 meses.

En ocasiones los dientes salen sin provocar problemas, pero en otros casos la encía puede estar inflamada o enrojecida cuando el diente intenta salir a la superficie. Esta situación muchas veces provoca molestias al niño, pudiendo manifestarlo babeando intensamente, mascando, royendo, o con irritabilidad exagerada. Por supuesto, no hay que olvidar que estos síntomas no son exclusivos de la erupción dentaria y que pueden aparecer por otras causas.

Para aliviarle las molestias, resulta beneficioso que el niño mastique algo (un trozo de pan puede servir). Los mordedores también pueden ser de utilidad, sobre todo si se enfrían en el frigorífico, así como administrar jarabes o supositorios que contengan paracetamol o ibuprofeno para calmar el dolor (respetando siempre la dosificación recomendada).

En cuanto a la primera visita al dentista, en la actualidad la recomendación es a los 12 meses. El profesional hará una revisión de dientes y encías, verá si existen caries del biberón, se evaluarán posibles problemas como mordida cruzada, abierta o alteraciones de crecimiento. En nuestra clínica hemos acompañado a miles de niños desde que eran bebés hasta su adolescencia. No dudéis en visitarnos si tu peque necesita cualquier ayuda.